domingo, 12 de febrero de 2012

El monitor y yo.

Sábado noche tras una semana agotadora, prisas y más prisas desde el mediodía para tener todo preparado para el momento más esperado de la semana: El momento de volver a verte, de volver a luchar. Debí haber recodado que mientras más se planea algo, mientras más ilusiones acarrea dicha cosa, más posibilidades de que no suceda existen.


Hoy estoy igual que ayer, que antes de ayer, que el Miércoles, que el Martes, y que.... Creo que perdí la cuenta; Empieza a tornarse un nado en contra marea todo esto, pero aún así, siempre existe algún loco (como yo) que quiere llegar a aquella isla que se ve en el horizonte a base de capacidad pulmonar.


"Today, i want to say you that im too weak to keep fighting without your help". Y es que no estás, cuando profundizo en tus ojos me quitas la mirada, cuando te doy la mano para que no caigas me descuido y tropiezo yo, siempre con la misma piedra, esa maldita piedra de todos los días, esa a la que los ignorantes llaman "amor".


Me entregaría por completo si me lo pidieses, y aunque todo esto suene como un "la culpa es tuya", lo cierto es que no puedo culparte, soy yo el que no ve más allá de su corazón, el que aún cree que puede existir algún interés mutuo, cuando está claro que no.


Este es mi día de hoy, estos somos mi monitor y yo, mi única compañía en esta noche, en la de anoche, en la del Miércoles, en la del Martes... Y creo que volví a perder la cuenta.


Me voy a dormir... que aún quedan 168 horas, 35 minutos y 40 segundos para volver a tener la oportunidad de tan siquiera verte sonreír a mi lado; 


"Quizás en sueños al menos pueda tenerte, luna."


Nicolás Ignacio Correa
"- Tranquilo, nunca te quitaré de mis adentros, porque realmente eres lo más hermoso que tengo. Te quiero. "Dijo él a su corazón.

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