Una sensación extraña de apodera de mi cuerpo cada vez que enciendo el PC, aparentemente estás continuamente vinculada a él. Es una rutina, los mismos pasos, los mismos clics en las mismas fotos, una y otra vez, buscando algún cambio que explique las cosas, no puedo aferrarme a la idea de que simplemente sea así, sin ton ni son.
Y es que demostraste tanto antes y durante, que alguna explicación tiene que haber para el después. Duele categorizarte de la forma en que lo hago, duele pensar y ver que mucho antes que antes, iba a ser una copia del después.
- No quiero perder mis sentimientos, pero si la fe, adquiriendo así un poco de amor propio. Si vas a cambiar no lo hagas por mí, sino por ti, que bastante estás dejando que desear.
...Se hace el silencio...
¡Una coca-cola con un platito de MANÍES, por favor! que aunque en este local las mesas estén mojadas y tarden mucho en atenderme, me gusta disfrutar de las vistas al mar contigo... ¿O me gustaba?
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