Hay un reloj bomba colocado junto a su órgano más vital que acompaña de por vida su cuerpo. Cuarenta y ocho horas marca el cronómetro en cuenta regresiva, una vez pasado el tiempo límite no le podremos recuperar jamás...
Y lo que es peor, vivirá por siempre despechado y sin corazón.
me gusta mucho, sigue escribiendo pocos lo hacen muchos besos (K) cuidate
ResponderEliminar