Vuelta al principio, una y otra vez. Esta ocasión será la buena, terminará lo que empezó hace ya varios años y fue posponiendo por diversas dificultades en su vida. Hoy le dan igual esos baches y obstáculos, llegará a su meta sano y salvo.
Un futuro fuera de aquellas islas le espera, y esta vez olvidará sus altibajos amorosos para conseguir algo que de verdad valga la pena: una vida feliz.
La experiencia, como mentora, le marcó que las mantis religiosas no son una buena especie en cuanto a lo que la reproducción refiere.

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