Hace un par de días llegó a mis oídos un suceso que me dejó pasmado: Se trataba de un joven de veintiocho años que se quitó la vida, según dicen, por problemas con su pareja; Llegó a lo alto de una conocida montaña, miro hacia abajo y envió una foto a su pareja para enseñarle dónde dejaría su cuerpo sin vida ¿Qué puede llevar a alguien a hacer esto?, desde luego no lo entendí en un principio pero retrocedí un par de años en mi vida y recordé lo mucho que costaba andar sin erguir, siempre cabeza a gachas y con un peso en los hombros que por alguna extraña razón hacía doler el corazón.
Hoy no es un día cualquiera, hoy es el día en que uno se da cuenta de dónde sobra, en dónde falta y dónde debería estar. ¿Cómo explicar esa sensación de impotencia que nos da a menudo y no tener nadie con quien hablar?... Aquí sigo, agobiado de palabras por plasmar, mi cabeza y corazón se ven colapsadas como si de un enorme embudo llena de letras líquidas se tratara, gota a gota hacemos una frase, y otra, y otra... Sin sentido ninguno, ¡Sigamos dando vueltas en la noria!.
Y es que se acabaron los postres, los días de navidad llenos de regalos, los "buenos días" sonrientes, los "hagamos lo posible porque todo sea mejor". Es entendible, respetable y como no, acatable. Esto es lo que hay, una Mafalda destinada a tomar sopa hasta no cambiar su dieta, un estrícto ámbito saludable basado en las pocas felicidades, las caras largas, los reproches del pasado (y presente) y, faltaría más, de ver como los días pasan y pasan sin ver ninguna luz brillante en tu futuro.
En cuanto a vos, te sigo esperando como siempre, aunque por desgracia solo apareces en mis sueños y sólo de vez en cuando logro distinguir tu rostro, unos rasgos faciales obviamente ficticios que jamás se volverán realidad.
"Pronto ya serán veinticinco", y rebusco en mi memoria buscando algo de lo cual sentirme orgulloso sin respuesta ninguna, como era de esperar. Ya no sé si soy yo, si son los demás, si simplemente somos todos, o si son mis lágrimas y mi cobardía las que no me dejan avanzar.
Sé que muchos disfrutáis con estas líneas, sé que para otros serán solo un par de combinaciones gráficas las cuales entrarán exactamente por donde no es mi intención que entren.
Me pregunto si algún día te encontraré, si algún día tendré el valor, si algún día dejaré de ser una carga inútil o si simplemente... si algún día desapareceré sin más.
PD: Sigamos diciendo que si, carguemos con el peso del mundo, que cada quien tiene un fiel compañero con quien desahogarse y ese eres tú.
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