viernes, 25 de mayo de 2012

Au revoir mon amour

Una mujer que al mirarle veas transparencia, que cada "te quiero" salga de lo profundo de su ser y no solo de sus cuerdas vocales, que aparente ser algo y cuando la conozcas sea idéntica a como se describió, una mujer de esas hechas a la antigua, que respete y se haga respetar, que sepa que vale más que cualquier otra cosa en el mundo, que no se venda y que su fortaleza y felicidad se contagie a los suyos.


Llegará, en su debido momento. Quizás haya "algo" o "alguien" que quiere que conozcamos unas cuantas personas equivocadas para saber identificar a la correcta. Todo lo que hay que hacer es pintar tu mejor sonrisa en la cara, pues nunca sabes quien se pueda llegar a enamorar de ella...




... Y corrió tras ella una y otra vez, siempre olvidando su orgullo y su propio corazón, demostró ser mejor que ella, esperó allí sentado a que diese media vuelta y le dijera: "Te elijo a ti, quédate conmigo", esperó... y no ocurrió nada. Con la cabeza casi entre las piernas caminó sin rumbo alguno, reconstruyendo un muro que había costado semanas levantar, una pared aparentemente fortificada para no caer a la más mínima muestra de aprecio, una muralla hecha para reflectar cualquier "Te quiero" falso de su boca, finalmente, solo fue arena y cemento apilado y, como todo en esta vida, se erosionó con el tiempo y cayó vencido....


De entre los escombros resurgió la primera llama del Fénix, poniendo punto y final a tanto sufrimiento y tanta mentira, entendió por fin, que mejor sentir dolor que nunca haber sentido nada. 


"Cada quien es dueño de su destino, yo puedo cargar el mío ¿Podrás tú con el tuyo?" Siempre recordarás ese momento y te preguntarás: "¿Por qué no habré apostado por él cuando tuve la oportunidad?.


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