lunes, 28 de febrero de 2011

Pérdida de cartera.

En alguna ocasión escribí acerca del estado que produce la música en las personas, para ser preciso creo que se titulaba: "La música amansa a las fieras". Pues bien, hoy vengo a contaros la otra cara de la música:

Es curioso como la mezcla de ciertos acordes instrumentales pueden despertar o apagar cosas en el corazón (si es que por eso nos regimos sentimentalmente hablando), es decir, una música lenta y romántica cuya letra nos recuerde algo o alguien nos puede causar nostalgia, alegría, o simplemente recordarnos por donde no debemos volver a pisar, por el contrario, las notas musicales más alegres nos darán tiempos de fiesta, de ánimos, de prosperidad. Aún así, a mi más sincero parecer, creo que ambas son vitales para nuestra existencia y aprendizaje.

¿Y a qué viene todo esto? Simplemente a que no recuerdo dónde dejé mi cartera, y que muy posiblemente dentro de ella guardaba algo muy preciado: mi corazón.

Si alguien lo encuentra que me avise, para así poder decidir con más tranquilidad si lo quiero o no en mi vida.

Hablando de todo un poco... ¿Por qué te odio tanto?

No hay comentarios:

Publicar un comentario