lunes, 14 de febrero de 2011

La flecha de Cupido, atraviesa corazones y cerebros.

Catorce de Febrero, me suena que hoy se celebraba alguna fecha de estas, ya me entendéis, esas en las cuales la gente gasta dinero casi por reflejo, ¿Cómo se llamaba? ¡Ah si!, San Valentín.


Y pensaréis: ¡Vaya forma de empezar a escribir al respecto del día de los enamorados!. No os culpo, y es que éste escritor de pacotilla ya no cree en esas cosas. Sin embargo, intentaré ser lo más autocrítico y realista posible:


No hace mucho tiempo creí en el amor, en lo que aporta y en lo que priva, de hecho creí haberlo vivido, estaba equivocado. Aún así, debo felicitar a todos aquellos que aún gozan de esperanzas, que comparten su vida y caminan junto a la persona que aman en la misma dirección, a decir verdad, os envidio.


Es que el amor es una cosa tan complicada y simple a la vez: Desde un punto de vista científico no es sino una alteración cerebral, dicho cambio "activa" una región del cerebro (la del "amor") y "desactiva otra" (la encargada del juicio social y de la evaluación de las personas), es decir, nos vuelve tontos perdidos. Hay quien pueda decir que el amor viene puramente por el corazón, que no hay forma de explicarlo científicamente hablando, sin ir más lejos, yo fui uno de los que defendió esa teoría, lamentablemente corroboré mediante un sencillo método de ensayo y error que me equivocaba. Sin embargo, y como método de aclaración para los que no estéis al tanto de métodos científicos, el ensayo y error no se basa sino en la búsqueda de la verdad desde un todo, es decir, se parte de una idea general (que engloba muchas otras) y se investiga cada una de las ideas que la constituyen una a una, es un proceso lento en algunos casos, pero al final se llega a una conclusión válida y universal. En este caso, la idea general sería el amor, y las constituyentes del todo son las personas con las cuales nos relacionamos, supongo que aún queda tiempo para probar una a una, hasta dar con la indicada.


Cabe añadir y recordar a todas las parejas que cada día que paséis juntos es un regalo, es un San Valentín, que no haga falta que llegue el día catorce de febrero para que tengáis un detalle, un te quiero, un abrazo o un beso. Cada día en una relación ha de ser más bonito que el anterior, y si no lo es, simplemente no perdáis el tiempo, que como ya dije con anterioridad, el amor nos hace tontos, y la bobería nos puede llevar a perder nuestra propia estrella.


¡Feliz día de los enamorados!

No hay comentarios:

Publicar un comentario