- Si, en alguna ocasión me recordaste que estamos colgados.
- ¿Colgados? No te entiendo.
- Ya sabes, esta situación. ¿O acaso no ves como es el mundo? Cada cual piensa por lo que sí mismo necesita, ya no hay amor incondicional, en cambio, hay guerras, odio, violencia, mentiras y egoísmo.
- Vaya, lo recuerdas a la perfección.
- Así es, es imposible no recordarlo sabiendo que no podemos cambiar nada. ¿Pero sabes algo? No se tú, pero yo prefiero vivir cabeza abajo, que seguir las normas impuestas por el mundo.
- Ya, te entiendo, yo también lo prefiero así. Pero... ¿No te has dado cuenta que ya no podemos seguir así? ¿Qué ganamos?
- Me extraña esa pregunta de ti, pensé que lo tenías claro. Nos regimos por sentimientos, compañero mio, no tenemos egoísmo, ni ideas malas, ni mucho menos podemos sentir odio, por mucho que queramos. Y es que eso nos convierte en especiales. El mundo sigue una ruta, una ruta que parece ser impuesta por la humanidad, nosotros vamos contra el mundo, llegará un momento en que nos topemos con alguien que sienta como nosotros, que se fije en nosotros y sepa valorarnos como lo merecemos, y no solo tendremos un amor para toda la vida, sino que también ganaremos un aliado a nuestra causa, y poco a poco seremos más.
- Cierto, pero yo... yo no aguanto más esta situación.
- ¡Ay! Inseparable amigo mio, ¿Cuándo aprenderás?. Se que te gustaría ser más egoísta y poder odiar, por todo lo que te han hecho en esta vida, pero.. ¿Crees que eso te hará sentir mejor?. Dejame que te responda, que tengo algo que tú no tienes, y eso es razón. Verás, puedo entender que estés llorando desde hace días, que tu cuerpo no acepte comida ninguna, que no puedas levantarte de la cama arrancando sonrisas, pero ¡Por favor! Mira la parte buena, no somos basofia, y nos podrán seguir pisoteando, pero no pasa nada, ahí estaremos, fuertes y disponibles a seguir viviendo a nuestra forma, si hubiese más como nosotros, el mundo sería un sitio más bonito para todos.
- Ya no puedo más, y lo sabes. Sabes que mi mejor aliado es el tiempo.
- ¿Entonces? ¡Deja que pase! Siempre me tendrás a mí, que te comprendo bastante bien. No seremos capaces de borrar las fotos, ni poder ver con ojos de hombre a otra mujer y nunca perderemos las esperanzas. Anda, ¡despierta! ¡Valemos oro! Somos lo que nadie tiene, eso en lo que nadie confía, ya llegará nuestra oportunidad de lucir, así como brillan las estrellas, y la más majestuosa de ellas. Somos buenos, queremos, luchamos, amamos, no somos ni materialistas, ni egoístas, ni mentirosos, ni hipócritas, y como ya te dije... mejor sufrir por ello que nunca sentir una pizca de amor por alguien que no seamos nosotros mismos.
- Menos mal que siempre tiras de mí, sino no se que me hubiese pasado. Al fin y al cabo solo soy tu corazón.
- Tranquilo, nunca te quitaré de mis adentros, porque realmente eres lo más hermoso que tengo. Te quiero.
Dedicado a mi familia y a mis amigos, que son los únicos que de verdad valoran el amor y son sinceros.

Que texto y palabras tan profundas, no sabes como de identificada me puedo sentir en estos momentos, supongo que la mayoria de la gente que lo a leido se a sentido igual, pues la historia y los sentimientos siempre se repiten, hasta que por fin le entregas ese valioso tesoro que llevamos dentro a alguien que realmente lo sabe cuidar como si de oro se tratara, te doy mi enorabuena, he disfrutado mucho leyendo y seguire haciendolo porque solo con este simple texto me has cautivado jeje.
ResponderEliminarUn saludo y un beso enorme, Laura.
Gracias hijo, sabes que vales mucho? que todo eso que llevas adentro es lo que vale, lo que de verdad hace que la gente te quiera...y es por lo que hemos luchado siempre con tu papá, porque seas un hombre de bien, íntegro, sincero y valores lo que de verdad merece la pena. Te quiero mucho...cuenta conmigo, todo pasa...aunque a veces parezca una eternidad. Un besote!
ResponderEliminar