¡Pang! 1... ¡Pang! 2... ¡Pang! 3... ¡Pang! 4... ¡Pang! 5... ¡Pang! 6... ¡Pang! 7... ¡Pang! 8... ¡Pang! 9... ¡Pang! 10... ¡Pang! 11... ¡Pang! 12... Y tras las doce campanadas sin compañía de las típicas uvas el momento se volvió tan emotivo que no pude resistir, el mundo se vino abajo, rompí a llorar en brazos de mi familia. Un abrazo sentimental con mi padre, y las palabras de apoyo: "Este es tu año, hijo, este es tu año, estoy aquí para lo que necesites". Limpié las lágrimas que abundaban en mi cara, y salí al balcón, busque la estrella polar suponiendo que en alguna parte estarías mirándola.
- Feliz año nuevo mi amor, te quiero.
Pocos minutos después salí al esperado encuentro con ella: con su amiga, y mi amiga desde hace un tiempo.
- ¡No! Hoy no, hoy no existen ellos dos, hoy estamos tu y yo, y una noche por delante con los nuestros y lo pasaremos bien, hoy no, hoy no soy su novio, soy su ex novio. Al fin lo entendió.La noche transcurrió a pedir de boca y todo el mundo lo pasó genial, una buena forma de empezar el año, un año repleto de felicidad, prosperidad y amistad.
Desde aquí desearos un muy feliz año nuevo a todos los que me leen y me apoyan, en especial a mis amigos y familia: Rubén, Iván, Fede, Josué, Gretchen, familia, lo sois todo para mí. Y con respecto a ti, te deseo lo mejor del mundo, sabes que aquí estoy, firmemente esperándote, en esta nueva etapa de mi, nuestra, tu vida.
Gracias en especial a mi amiga Gretchen, por cuidar de mí, saber tranquilizarme y hacer que vea las cosas más de corazón, cuando pensé que ya lo había perdido.
Y un propósito para el año nuevo, como el viejo dijo: "Hijo, en lo que sea, pero el mejor".
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