- Pero me sacará de la miseria y le dolerá a ella, nunca será la misma.
- Estás equivocado, porque el tiempo pasará y ella estará mejor.
-¿Cómo lo sabes?
- Porque así es cómo funciona. Tu novia te rompió el corazón ¿No es así?
- Si.
- Te dejó, rompió su promesa y te traicionó.
- ¡Si! Si lo hizo.
- Algunos estamos hechos para sufrir, algunos creemos que tenemos esta especie de destino y que somos descartados. Tenemos que permanecer vivos, porque tenemos que ver como acaba la historia.
Aquello por lo que ella atravesaba, estaba más allá de mi esperiencia... Y más allá de mis habilidades para arreglarlo. No tenía derecho a juzgarla. Si elegía quedarme con ella, conociendo los riesgos, todo lo que podía hacer es darle amor y respeto. Y ver como terminaría la historia.
Lo que creas que pienses que va a pasar después... estás equivocado. Si le duelen los pies, intercambia los zapatos. Aprende a decirte la misma frase una y otra vez... es todo parte su encanto.
Supongamos, que el jugar y moldear el destino, es de hecho tu destino.
Si estamos juntos o separados, siempre serás la mujer de mi vida. El único hombre al que envidiaré es al que se gane tu corazón. Siempre creeré que estoy destinado a ser ese hombre. Si no volvemos a vernos, si algún día estás caminando y sientes una presencia a tu lado, ese seré yo.
Y así termina la historia, y así es como comenzó...
No hay comentarios:
Publicar un comentario